Lactancia materna y maloclusiones: El escudo natural para la sonrisa de tu bebé

Mecánica del amamantamiento vs. El uso del biberón
Para comprender la prevención de maloclusiones, es necesario analizar el esfuerzo muscular que realiza el bebé al alimentarse. El pecho materno no es un simple canal pasivo; exige un ejercicio anatómico complejo:
Lactancia Materna (Esfuerzo Activo): Para extraer la leche, el lactante debe avanzar la mandíbula, sellar los labios firmemente alrededor de la areola y exprimir el pecho con movimientos coordinados de la lengua y los músculos de la masticación. Este "ejercicio" estimula el crecimiento de una mandíbula que estructuralmente nace retraída (retrognatismo fisiológico).
Alimentación con Biberón (Mecánica Pasiva): La tetina artificial suele ser rígida y libera el líquido con facilidad. El bebé no necesita avanzar la mandíbula, sino que tiende a colocar la lengua en una posición disfuncional para frenar el flujo excesivo de leche. Esto debilita la musculatura peri oral y no estimula el avance óseo correcto.
Existe una relación entre los periodos cortos de lactancia y la manifestación de hábitos orales no nutritivos.
Los hábitos bucales lesivos en niños, en función de la frecuencia y duración de la succión nutritiva y no nutritiva, respiración por la boca y el empuje lingual atípico. se realizó una revisión bibliográfica en cuatro bases de datos digitales Pubmed, Lilacs, Ibecs y Cumed correspondiente a los últimos 5 años. Se usó tesauro para el idioma inglés maloclusión, hábitos, succión del dedo, chupones, alimentación con biberón, hábito de lengua, respiración bucal.
En los hábitos de succión como usar biberon, se aprecian los dientes superiores inclinados hacia adelante y los inferiores hacia atrass, mordida cruzada posterior y escalón distal. Existe una asociación entre períodos cortos de amamantamiento y prevalencia de hábitos de succión no nutritivos; presentando además de maloclusiones citadas anteriormente, mordida abierta anterior. En respiración por la boca produce una clase II, mandíbula corta y retruida y disminución del tercio inferior de la cara.
¿Qué maloclusiones dentales ayuda a prevenir la lactancia?
La evidencia clínica demuestra que una lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida reduce significativamente el riesgo de desarrollar las siguientes alteraciones en la dentición primaria y permanente:
Mordida abierta y mordida cruzada posterior
Al ejercitar de forma equilibrada los músculos laterales de la cara (maseteros y buccinadores), el maxilar superior se expande de forma natural, creando un paladar amplio. Esto evita el apiñamiento y disminuye la aparición de mordidas cruzadas o de una mordida abierta anterior.
Retrognatismo mandibular persistente
Si los estímulos musculares son deficientes durante el primer año de vida, la mandíbula del lactante puede quedarse rezagada en su crecimiento, dando lugar a una maloclusión de Clase II (donde los dientes de arriba mueren muy por delante de los de abajo).
Respiración bucal y deglución atípica
El amamantamiento obliga al bebé a coordinar perfectamente la respiración nasal con la deglución. Esto previene que el niño adopte el hábito de respirar por la boca, una condición que altera negativamente la estética facial, reseca las encías y eleva el riesgo de padecer la placa dentobacteriana y caries.
Numerosas investigaciones se han realizado para asociar la duración de los hábitos de succión nutritivos y no nutritivos con maloclusiones, sin considerar la frecuencia de estos, además existe una información científica reducida en las bases electrónicas exploradas en lo que se refiere a estudios de respiración por la boca y push lingual atípico en los niños.
Palabras clave: maloclusión; hábitos; succión de dedo; chupón; biberones; hábito de lengua o hábitos linguales; respiración por la boca.
El acompañamiento de la Odontopediatría Integral
La protección de la salud oral de tu hijo no inicia con su primer cepillo de dientes; se construye desde la forma en que se alimenta. Si estás experimentando dificultades en el agarre o dolor al amamantar, es fundamental una revisión oportuna.
Acudir con un odontopediatra en Guadalajara durante los primeros meses de vida permite evaluar estructuras anatómicas clave, como el frenillo lingual del bebé. Un frenillo corto (anquiloglosia) puede sabotear la lactancia materna, interfiriendo tanto en la nutrición del lactante como en el estímulo óseo facial necesario para evitar tratamientos correctivos severos en el futuro.
En cuanto a los hábitos de succión nutritivos, se asocian con la mordida abierta anterior. Se encontró una relación entre períodos cortos de amamantamiento y la prevalencia de hábitos de succión no nutritivos.
En los estudios sobre respiración por la boca, se demostró la presencia de una clase II, mandíbula corta y retruida y una disminución del tercio inferior de la cara. Sin embargo, la información científica es escasa en los estudios de respiración por la boca y el empuje lingual atípico en los niños.
es necesario tener en cuenta la duración y frecuencia de los hábitos para analizar su posible relación con la maloclusión. Es importante concienciar a los padres sobre la importancia de prevenir y corregir estos hábitos en los niños para evitar posibles problemas de salud dental en el futuro.
Revista Cubana de Estomatología 2019;56(2):e1395
Preguntas frecuentes sobre lactancia y desarrollo dental
¿Hasta qué edad la lactancia materna ofrece beneficios para prevenir maloclusiones?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses y complementaria hasta los 2 años o más. Desde el punto de vista del desarrollo óseo, los primeros 6 a 12 meses son los más críticos para recibir el estímulo del crecimiento mandibular.
Si mi bebé toma biberón, ¿significa que obligatoriamente tendrá los dientes chuecos?
No necesariamente, pero el riesgo estadístico es mayor. Si por razones médicas utilizas biberón, se aconseja optar por tetinas de diseño ortodóntico y de flujo lento, practicar técnicas de alimentación fisiológica (como el método Kassing) y evitar prolongar su uso más allá del primer año.
¿La lactancia materna prolongada puede causar caries en los dientes del bebé?
La leche materna por sí sola no genera caries. Sin embargo, una vez que erupcionan los primeros dientes de leche y se introducen azúcares a través de la dieta, los residuos combinados con la lactosa durante la noche sí pueden causar desmineralización si no se realiza una higiene adecuada.
La naturaleza es sabia y dota al organismo de mecanismos perfectos. Promover el amamantamiento es, en esencia, sentar las bases estéticas y funcionales de un rostro armónico. Conocer la relación entre lactancia materna y maloclusiones empodera a las familias para elegir la prevención desde el primer día. En SmileMed respaldamos tu camino en la maternidad, cuidando la integridad funcional de tu pequeño en cada etapa.










